El error que veo una y otra vez
Después de más de una década diseñando webs para autónomos, hay un error que se repite con una frecuencia casi universal. No es técnico, no tiene que ver con el diseño ni con el presupuesto. Es un error de mentalidad: el autónomo que crea su web pensando en sí mismo en lugar de en su cliente.
¿Qué significa esto? Significa que la web está llena de "nosotros somos líderes en el sector", "contamos con quince años de experiencia", "ofrecemos soluciones integrales". Todo eso puede ser verdad, pero el visitante no se pregunta quién eres tú. Se pregunta qué le vas a solucionar a él.
Tu web no es tu currículum
Una web no es un sitio donde exponer tus logros personales. Es una herramienta de ventas. Cada frase, cada imagen, cada botón debe responder a una pregunta del cliente: "¿Puedes ayudarme con mi problema?".
Cuando reviso una web que no funciona, el 90% de las veces el problema es este: está escrita desde la perspectiva del vendedor, no del comprador. Y es comprensible, porque el autónomo conoce su trabajo, está orgulloso de él, y naturalmente quiere contarlo. Pero contarlo no es lo mismo que venderlo.
Cómo corregirlo en cinco minutos
Abre tu web ahora mismo y lee el texto de la página de inicio. Cuenta cuántas veces aparece "yo", "nosotros", "mi empresa" y cuántas veces aparece "tú", "tu problema", "tu negocio". Si la primera lista gana por goleada, ya sabes qué cambiar.
No hace falta rehacer toda la web. Empieza cambiando el titular principal. En lugar de "Somos expertos en diseño web", prueba con "Consigue una web que venda mientras duermes". La diferencia es sutil, pero el impacto en el lector es enorme. Y eso, precisamente, es lo que convierte visitantes en clientes.
Escrito por Carlos Garabatos
Diseñador web freelance en España. Ayudo a autónomos y pymes a tener presencia digital profesional sin complicaciones técnicas. Saber más →