No necesitas ser escritor profesional
Una de las excusas que más escucho es: "Carlos, es que no sé escribir". Y mi respuesta siempre es la misma: no hace falta que escribas como un premio Nobel. Hace falta que escribas como tú, que conozcas tu negocio y que sepas comunicar con claridad.
El copywriter profesional tiene su valor, eso no lo niego. Pero la mayoría de autónomos no pueden permitirse contratar uno, y la verdad es que tampoco lo necesitan para empezar. Un texto sencillo, honesto y directo funciona mejor que uno lleno de tecnicismos de marketing.
El método de las tres preguntas
Cuando me atasco escribiendo para mi propia web o para la de un cliente, uso este método infalible. Primera pregunta: ¿qué problema tiene mi cliente antes de conocerme? Segunda: ¿qué solución le doy? Tercera: ¿cómo se siente después de trabajar conmigo?
Si respondes a esas tres preguntas con frases normales, como si se las contaras a un amigo en un café, ya tienes el 80% del texto que necesitas. El resto es solo organizarlo: un párrafo para el problema, otro para la solución, otro para el resultado, y una llamada a la acción al final.
Evita estos errores comunes
No hables de ti en primera persona en la página de inicio. El visitante no quiere saber que "llevas quince años en el sector" (aunque sea cierto); quiere saber qué le vas a solucionar a él. Usa la palabra "tú" más que "yo" o "nosotros".
Tampoco uses jerga técnica a menos que tu cliente ideal sea técnico. Un fontanero no debería hablar de "sistemas de evacuación hidráulica", sino de "arreglar fugas y desatascar tuberías". Simple, directo, sin adornos. Eso vende.
Escrito por Carlos Garabatos
Diseñador web freelance en España. Ayudo a autónomos y pymes a tener presencia digital profesional sin complicaciones técnicas. Saber más →