No necesitas un sitio enorme
Uno de los errores más frecuentes que veo es el autónomo que quiere una web de veinte páginas antes de tener ni siquiera clientes. Luego acaba abrumado, con un sitio a medio hacer que no actualiza en meses. La realidad es que, para la mayoría de negocios, con cinco páginas bien trabajadas tienes más que suficiente.
La clave no está en la cantidad, sino en la calidad. Cinco páginas que respondan a las preguntas de tu cliente ideal valen más que cincuenta páginas vacías o repetitivas. He hecho webs de cinco páginas que generan miles de euros al mes, y webs de veinte que no generan nada.
Las 5 páginas imprescindibles
1. Inicio: Debe decir claramente qué haces, para quién y por qué eres la mejor opción. En cinco segundos, el visitante debe entender si has venido a resolver su problema.
2. Servicios: Explica detalladamente qué ofreces, cómo funciona y qué resultado obtiene el cliente. Aquí es donde muchos autónomos fallan: describen el proceso en lugar del beneficio.
3. Sobre mí / Sobre nosotros: La gente compra a personas, no a empresas anónimas. Cuénta tu historia, por qué haces lo que haces, qué te diferencia. Esto genera conexión emocional.
4. Portfolio o casos de éxito: Muéstrame, no me cuentes. Fotos, testimonios, ejemplos reales de trabajo bien hecho. Es la prueba social que necesita un visitante indeciso.
5. Contacto: Debe ser fácil encontrarte. Formulario, teléfono, email, WhatsApp, dirección si tienes local... Cuanta menos fricción haya para contactarte, más contactos recibirás.
Empieza simple y crece poco a poco
Mi recomendación siempre es la misma: empieza con estas cinco páginas, hazlas excepcionales, y luego ve añadiendo más si tu negocio lo necesita. Un blog, una página de preguntas frecuentes, una zona de descargas... todo eso puede venir después. Pero el esqueleto básico, esas cinco páginas, son la base sobre la que se construye todo lo demás.
Escrito por Carlos Garabatos
Diseñador web freelance en España. Ayudo a autónomos y pymes a tener presencia digital profesional sin complicaciones técnicas. Saber más →